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Así vive Tinta hoy, la perrita periodista de EL COLOMBIANO

Cuando Tinta apareció por primera vez en las instalaciones de EL COLOMBIANO era 25 de julio de 2022,y quienes recuerdan su llegada cuentan que la vieron entrar detrás de un carro, aprovechando el momento en el que la puerta se abrió. Dio algunas vueltas, recibió agua y se quedó, al principio temporalmente, sin sospechar que la entrada por esa puerta ese 25 de julio le iba a cambiar la vida.

“Ella llegó y a las tres horas ya todos estábamos enterados de que había una perrita perdida, que estaba buscando a sus dueños y que estaba en el periódico”, contó Stephany Ceballos, periodista de EL COLOMBIANO. “Creo que lo más significativo de ese tiempo fue una tarde que llegué y la vi corriendo como loca de aquí para allá, toda contenta y recuerdo haber subido donde mis compañeras y decirles ‘esa perrita está super bonita y está super loca… Qué pesar que se la lleven para un apartamento, porque esa perrita tiene alma de finca’. La respuesta de mis compañeras fue: ‘¿Sí? Esa perrita está apenas para que te la lleves para tu casa’”.

En ese momento, Stephany, quien ya tenía en su casa finca otras dos perras, ayudó con la difusión de la información, reacia a adoptarla. Sus compañeras, en cambio, no olvidaron el tema, y de alguna manera la convencieron, repitiéndole varias veces la misma frase, que comenzó a tomar cada vez más sentido.

Con alma de finca

En EL COLOMBIANO todos tenían algo que ver con Tinta. Saludarla era un paso obligado antes de entrar a la redacción, y pasearla, cuidarla y alimentarla era una tarea colectiva que desempeñaban por turnos y se tomaban muy en serio, convencidos al principio de que aparecería su familia a reclamarla, y resignados, después, a la tarea de encontrarle un nuevo hogar.

Para que la recuerdes: Tinta, la perrita que quiere ser periodista.

“Finalmente me la llevé para la casa”, resolvió Stephany después de saludarla un día y sentir que sus compañeros le hacían barra. No fue una decisión sencilla; sin embargo, después de pensarlo mucho, la convirtió en un miembro más de su familia.

Foto: Archivo

“El proceso para adaptarse fue un poco difícil, pues Tinta es muy loca, es muy extrovertida, le gusta correr, andar y jugar. Los primeros meses fueron difíciles en cuestión de autoridad”, explicó, pues en la manada hay también tres gatas, con quienes hoy se lleva bien después de un proceso de amores y odios. “Una de las perritas, que falleció el año pasado, era más viejita, lo que hizo que fuera difícil los primeros meses, pues Tinta es más juguetona y le encanta correr. Fue un choque muy grande, pero finalmente estuvieron juntas un año, hasta que la perrita falleció”. 

El espíritu periodístico se mantiene

Si tuviéramos que elegir qué es lo que más le gusta a Tinta de su nueva vida, podríamos decir que es la libertad. “Tinta tiene varios amiguitos en la vereda. Sale, corre, se revuelca en el pantano, juega todo el día y tiene nuestro cariño. La libertad que tiene ahora se acopla completamente con su personalidad. Tinta se levanta, se va para la casa de mi abuelita, le pide desayuno y sale con la perrita de ella, visitan a los perros de las otras fincas y a eso de las once de la mañana regresa, lista para almorzar y pasar el resto del día con nosotros”, explicó Stephany.

Foto cortesía Stephany Ceballos

De sus recorridos no solamente salen amigos nuevos: se puede decir que Tinta es una reportera innata que recoge montones de historias en sus paseos, aunque el resto de su manada las descubra incompletas. “Le encanta traernos cosas a la casa. A veces aparece de la nada con mangos, flores, aguacates y otras cosas en la trompa que se ‘roba’ de otras fincas”, describió Stephany riéndose. “Hace unos meses se encontró un erizo; nosotros no sabíamos que en la vereda había erizos; llegó a la casa llena de espinas.”

@tintapeludita

Cuando me atacó un erizo 🥴 #perrostiktokers #mascotastiktok #perros oftiktok #perros

♬ Funny Song – Funny Song Studio & Sounds Reel

¿Cómo está Tinta hoy?

Hoy, físicamente, Tinta se ve diferente a como la conocimos: está más gorda, su pelaje es brillante y está mucho más saludable. En su carácter, sin embargo, hay cosas que permanecen iguales: su carisma, su facilidad para hacer amigos y su gusto por andar, que causó un poco de dificultad a su llegada, pues a veces salía sin permiso a recorrer la vereda y a conocer otras fincas aledañas, mientras su familia le enseñaba con paciencia que esa, la casa a la que había llegado, era también suya y allí nada le haría falta. En la vereda todos la conocen y la saludan cuando la ven pasar, e incluso le envían fotos a Stephany para darle tranquilidad: “aquí está tu perrita jugando con mi perrito”.

Foto cortesía Stephany Ceballos

Recién Stephany adoptó a Tinta, muchos de sus compañeros de EL COLOMBIANO se acercaron a ella a hacerle preguntas, a saludarla, a darle las gracias. Aún hoy, cuando gran parte del equipo trabaja de manera remota, hay compañeros que le escriben a pedirle fotos y videos de Tinta, recordándola con cariño y preguntando cuándo la va a llevar de visita. “La logística es difícil porque vivimos un poco lejos, pero quisiera cumplir esa deuda”.

¿Le sacamos provecho a su gusto por la reportería? Tal vez muy pronto venga a contarnos alguna de las aventuras que vive en sus recorridos, con sus amigos y con el resto de la manada.