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Enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa

Cómo enseñar a un perro hacer sus necesidades fuera de casa Supermanada

Por Nátaly Londoño Laura

Enseñar a un perro hacer sus necesidades fuera de casa desde el momento en que llega, sea cachorro, juvenil o adulto, transforma la experiencia de tener una mascota en algo aún más positivo. Aunque al principio todo parezca color de rosa, los destrozos iniciales no deben ser motivo para arrepentirse de haberlo incluido en la familia. En lugar de ello, es crucial considerar este momento como una oportunidad para proporcionarle la educación necesaria que le permita adaptarse adecuadamente a su nuevo entorno.

Y ojo, que la educación incluye más que enseñarle el truco de sentarse, acostarse o dar las manos, incluye para el animal saber en qué lugares puede dormir, jugar, pasear, cómo debe saludar, o dónde puede hacer sus necesidades, es decir, incluye que reconozca todas esas conductas y reglas que forja la buena convivencia.

Cómo enseñar a un perro hacer sus necesidades fuera de casa

Hoy vamos a dejarle algunas recomendaciones para que le enseñe a su perro cómo hacer sus necesidades fuera de casa, ya que, probablemente, esa será una de las primeras cosas que querrá que aprenda, aunque hay que “considerar que las eliminaciones de orina y heces en casa son un problema que hay que corregir, es un error. Simplemente, hay que favorecer que el cachorro pueda realizarlo fuera de casa”, como explica Miguel Ibáñez, especialista en psiquiatría y comportamiento animal de la consulta de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

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La edad indicada para enseñarle

Lo primero que hay que saber al respecto, es que un cachorro necesita orinar y defecar muy a menudo, y puede estar sin evacuar entre una y cuatro horas máximo. Ahora, de los ocho meses en adelante podrá aguantar hasta 10 horas, por lo que según los expertos de Advance, “la edad ideal para enseñarle a un cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa, es entre las siete u ocho semanas de edad”, ya que en ese momento podrá reconocer y diferenciar los lugares y tendrá la capacidad de controlar, un poco mejor, sus esfínteres.

Elegir un lugar específico

Lo segundo es que, si su cachorro por algún motivo no puede salir a la calle, es indispensable que usted elija una zona de la casa y la delimite para que él empiece a hacer sus necesidades allí. “Puede ser una terraza, un jardín o un rincón concreto del exterior. Pero también puede ser un espacio interior, que tenga un material diferente como grava, arena, hierba o papel de periódico”, explican. “De esa forma él podrá diferenciar las zonas en las que quieres que hagas de las que no, por lo que hay que llevarlo a esta área muy a menudo, para irle creando el hábito”.

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Momentos claves

Lo tercero es que el humano debe saber que existen momentos claves en los que el perro sentirá más ganas de ir al baño, esos momentos son después de beber agua, de comer, de despertarse, de jugar o de salir de una zona restringida, así, una vez ocurran, debe llevarlo hasta el lugar dispuesto para que haga sus necesidades. Además, hay que tener en cuenta que si el animal empezó a evacuar sin llegar hasta el lugar dispuesto, puede llevarlo cargado para que termine allí y para que vaya comprendiendo la correlación.

Extender la conducta

Bien, si el perro ya ha aprendido que sus necesidades debe hacerlas en un punto específico, es hora de extender la conducta y visitar la calle, y a veces, “puede ir bien trasladar la superficie que se había utilizado en casa (grava, arena, hierba o papel periódico) a la calle, para conseguir que él establezca mejor la asociación”.

También es necesario que las salidas a la calle se hagan con mucha frecuencia, especialmente una vez el perro haya comido o haya hecho una siesta puesto que en esos momentos tendrá más necesidad de evacuar. “La idea es salir entre seis y ocho veces al día, es muy importante ser constante”, sobre todo mientras se crea la asociación y el hábito: Salir = Orinar o Defecar. Luego, el perro será capaz de aguantar más tiempo si evacuar y las salidas se podrán minimizar a dos o tres al día.

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Otra cosa importante durante esta etapa es “dejarlo que huela los orines de otros perros porque eso le estimulará a hacer lo mismo, y pasearlo por los sitios en los que ha orinado él mismo con anterioridad porque reconocerá su olor y lo volverá a hacer”, explica el entrenador canino Juan Diego Correa.

Sistema para enseñarle al cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa

  1. Comando: primero debe elegir un comando, es decir, una palabra con la que el perro asocie el comportamiento deseado, por ejemplo: Pipí o Popó. “Así, cuando se utilice el comando al momento de salir a la calle, él asociará la salida a la calle con esa acción”, comentan los expertos de Advance.
  2. No pelee con él: hay algo que inminente pasará y es que el perro no va a aprender a ir al baño de inmediato, por eso llénese de paciencia y de constancia y si hace sus necesidades dentro no lo castigue, porque podría relacionar sus necesidades con un castigo y lo que hará es esconderse y hacerlas en algún rincón. “Lo que debe hacer es desinfectar el lugar que ensució con un producto que elimine el olor, para evitar que se sienta atraído de nuevo”, dice Correa.

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“El castigo no es efectivo cuando se trata de enseñarle a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa. De hecho, tiene más inconvenientes que ventajas o incluso puede ser contraproducente. Es totalmente desaconsejable restregar el hocico por sus necesidades o regañarle con un periódico impregnado. De esta forma, no solo no se le enseña nada, sino que un acto que favorece que el animal le tenga miedo al humano que lo acompaña y se sienta indefenso”, se suman en Advance.

  1. Reforzar el comportamiento positivo: este es el aspecto quizá más importante de todo el proceso. “El refuerzo inmediato pueden ser muchas caricias, juegos o algún premio en forma de comida o snack. Se trata de que asocie hacer sus necesidades en la calle con algo bueno, para que así aprenda a hacerlas siempre ahí y se puedan espaciar las salidas”, concluyen los expertos.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa es esencial para una convivencia armoniosa. Este proceso requiere paciencia, consistencia y positividad. Comienza estableciendo una rutina clara, premiando cada éxito y evitando castigos por accidentes. Al crear un vínculo de confianza y comprensión, no solo mejorarás el comportamiento de tu mascota, sino que también fortalecerás vuestra relación. Recuerda, la clave está en la repetición y el refuerzo positivo.