Banner Gatos Información guau Información miau Perros Salud y bienestar Salud y bienestar

Del corazón a la mente: Las mascotas como antiestrés natural

Las mascotas son grandes aliadas en nuestras vidas: nos hacen compañía cuando leemos, dormimos y estudiamos, nos persiguen por toda la casa para recordarnos que no estamos solos, y, en el caso de los perros, y con algunas maravillosas excepciones felinas, son excelentes compañeros de viaje.

Hoy en día hablar de salud mental es sostener una conversación que hace veinte años o menos no se tenía con tanta apertura. Y es que, en la época que vivimos, nuestros animales de compañía ocupan un lugar tan importante en nuestros espacios y conversaciones, que hoy consideramos que son más que mascotas: desempeñan un rol destacado como miembros de la familia. 

¿Beneficio para la salud mental?

La respuesta corta y concisa es sí. Aunque el hecho de tener estabilidad emocional no nos convierte inmediatamente en personas responsables y capaces de tener una mascota, el tener un animal de compañía sí trae, casi automáticamente, una lista grandísima de beneficios.

“Contar con la compañía de una mascota puede tener impactos de forma profunda y positiva en la salud mental, y uno de esos impactos es el apoyo emocional. No importa de qué mascota estemos hablando; todas pueden ofrecer un contacto y compañía incondicional, reduciendo de alguna forma la sensación de ansiedad generada por la soledad, o brindando consuelo en situaciones de crisis o de momentos difíciles”, explicó Andrea Echeverry, psicóloga y humana responsable de tres gatos.

Carolina, una paciente diagnosticada con ansiedad generalizada, sostuvo lo anterior a través de su experiencia personal con un cocker spaniel de cinco años. “Lucho es quien me ayuda a calmarme; se da cuenta de cuándo estoy en crisis y se acuesta a mi lado; nos arrunchamos y me da tranquilidad”, contó la mujer, añadiendo que, mirar a Lucho, consentirlo y cantarle canciones le ayuda a descargar el estrés y manejar mejor la ansiedad con la que fue diagnosticada.     

También querrás leer: ¿Piensas adoptar? ¡mejor dos gatos que uno!

¿En la búsqueda de un antiestrés natural? 

Sara es una paciente diagnosticada con un trastorno mixto de ansiedad y depresión. Tábata y Luna son sus perritas. La primera llegó a su vida mientras cursaba su pregrado y la segunda un poco antes del confinamiento por Covid-19. “Tenerlas conmigo ha causado un impacto muy positivo, pues, en el caso de Tábata, siente cuando estoy mal, y en una época en la que tuve muchos ataques de pánico, los detectaba antes de que sucedieran”, narró. Además explicó cómo Tábata, su perrita Yorkie, buscaba con desesperación estar en los brazos de Sara para brindarle alivio. “En momentos como ese no me gusta la compañía humana, pero con Tábata es diferente; funciona muy bien porque tenemos una gran conexión”, agregó.

Un sinnúmero de estudios han demostrado a lo largo de los años que la tenencia responsable de una mascota está conectada con la gestión de las emociones, la construcción de vínculos y el proceso de establecer intimidad. Quien comparte sus días con una mascota le da entrada a la vulnerabilidad, a expresar sus emociones con tranquilidad y a desarrollar con su mascota una conexión netamente emocional.

“Cuando hablamos de mascotas nos referimos a una relación entre animal y amo, y esta relación no implica necesariamente una tenencia responsable; lo que sí es posible es que, a raíz de esa misma conexión, el humano adquiera dicha responsabilidad, pues comenzará a establecer un ejercicio de cuidado”, precisó Andrea Echeverry, y señaló que tener una mascota le entrega al humano un propósito, como en el caso de los perros, por ejemplo, que al necesitar paseos frecuentes motivan a las personas a salir de casa y a realizar actividad física, aunque sea corta.

Aunque no vivimos un momento tan crítico como lo fue el confinamiento, muchas de las mascotas que hoy hacen parte de diferentes hogares llegaron a raíz de la necesidad de compañía que muchos sintieron durante la primera parte del año 2020. “Aún hoy, en la post pandemia, cuando muchos espacios se reducen a la virtualidad, tener un perro ayuda a mejorar el estado físico, pues, al producir hormonas o neurotransmisores como dopamina, serotonina y oxitocina por la regulación del oxígeno en la sangre, la conexión entre el cerebro y el resto del cuerpo se hace evidente de manera positiva”, agregó Andrea Echeverry, quien hizo hincapié en el tema de la responsabilidad. “Con una mascota adquieres nuevas tareas como cuidarla, alimentarla, protegerla, incluso darle amor. Te conviertes en una especie de custodio de esa mascota y de paso aumentas tu autoestima, pues, saberte amado y observado por esa mascota te dará la sensación de que se te valora, lo que le aporta un gran efecto positivo a tu autoimagen”.

Intercambiemos miedos y dolores

Carolina siente que Lucho, el perrito de su corazón, como le dice de cariño, le devuelve los mimos con miradas y ocurrencias. “Él me ha ayudado muchísimo con el tema de la ansiedad y de la depresión leve por estrés, pues me acompaña, me ayuda a distraerme  y me pone un foco de responsabilidad: es un compromiso que ejerzo con amor gracias a nuestro vínculo, que cada vez es más grande”, contó.

Acciones tan simples como acariciar a un animal ayudan a combatir el estrés; sin embargo, hay animales que no disfrutan tanto ese tipo de contacto físico. “Luna, mi otra perrita, fue antes una perrita maltratada, lo que la hace una perrita miedosa con los ruidos fuertes. Con ella aprendí que para calmarla debo estar calmada yo, lo que me obliga a tomar aire, a respirar y a contenerme”, narró Sara, quien no siempre quiere estar acompañada de seres humanos, pero agradeció la presencia de sus dos perritas, grandes compañeras en el camino que transita con trastorno mixto de ansiedad y depresión.

Foto: Archivo

¿Qué es mejor para mi salud mental; un perro, o un gato?

“Es una decisión de cada uno, según su estilo y su personalidad. No hay mucha diferencia en términos de beneficios por especie, pero sí en la construcción de hábitos alrededor del cuidado”, respondió la psicóloga Andrea Echeverry, quien además explicó que la decisión de adoptar un perro o un gato depende de varios factores, como el estilo de vida, los recursos disponibles y el nivel de compromiso y disponibilidad de tiempo para el cuidado.

“En mi caso, tengo y he tenido mascotas; siento que me han enseñado sobre límites, amor, cuidado y compañía. Me han enseñado a amar desde la diferencia e individualidad de cada una de ellas, me han entregado responsabilidad y propósito, y, lo más importante, me enseñan todos los días sobre el valor de la compañía”, concluyó Andrea, quien, sin necesidad de recomendar a sus pacientes que tengan mascotas, menciona en sus sesiones, cuando el tema entra en la conversación, los beneficios que recibirán. 

Lee también: Como perros y gatos: convivencia entre estas dos especies.

Terapéutico, pero no equivale a terapia

Pasear, comer y tener la arena limpia, son necesidades básicas de las mascotas, que, para algunos pacientes, pueden convertirse en grandes retos a la hora de satisfacerlas. Si bien ser responsables de una mascota ayuda a tener ese sentido de compromiso y conexión con la vida, no está de más consultar con un psicólogo para revisar el estado de salud de uno de nuestros órganos principales: el cerebro. 

¡A lo que vinimos! Estos son los beneficios que tener una mascota le aporta a tu salud mental

  • Consentir a un animal, a través de las caricias, provoca que liberemos hormonas, mejora nuestro estado de ánimo y ese ejercicio de afecto provoca la producción natural de oxitocina que, como consecuencia, nos lleva a un estado de relajación.
  • Tener mascotas nos ayuda a combatir la depresión y la soledad, estimula el contacto físico e incentiva la comunicación.
  • Ayuda a combatir el estrés: Quienes tienen una mascota realizan actividad física cuando salen a pasearlos, lo que también puede hacer que haya socialización con otros humanos que a su vez tienen mascotas. 
  • El ronroneo de los gatos mitiga la ansiedad y brinda sensación de relajación.
  • La tenencia de una mascota enseña a grandes y a chicos a tener responsabilidad a través del cuidado del animal, a mantener ciertas rutinas y a darle lugar a valores como la empatía y el respeto.

¿Sigues por aquí? ¡Es hora de darle las gracias a tu manada por todos estos beneficios!

Te puede interesar: Gato siamés, una raza de compañía inseparable.